Con la Feria de este año ya a nuestras espaldas, compartimos el sincero y emotivo artículo que nuestro socio Ramón López Rodríguez escribió para la revista Cuaderno de Primavera. En sus páginas, Ramón plasmó con honestidad el desasosiego ante lo que terminó sucediendo: una serie de fatalidades que impidieron que nuestra caseta luciera este año en el Real.

Ha sido una primavera dolorosa al ver el vacío en Pascual Márquez 75-79. Sin embargo, la lectura de este texto es hoy más necesaria que nunca para recordarnos una verdad incuestionable: la Casa de Jaén en Sevilla es, y será siempre, muchísimo más que una caseta de feria.
Nuestra institución posee una historia y una grandeza que la sitúan por encima de este amargo contratiempo. Ninguna ausencia puede deslucir los máximos reconocimientos que ostentamos, pues nuestro impacto cultural y social en la capital hispalense permanece intacto.
«La memoria es un territorio donde nadie puede desahuciarnos», expresa el autor.
Este revés no es el final de nada, sino un paréntesis transitorio en una larga crónica de éxito; el compromiso y el «abrazo fraternal» que nos definen siguen plenamente vivos en nuestra sede de la calle Francos.
Ya trabajamos con el corazón puesto en regresar al Real con toda nuestra fuerza. Os invitamos a leer este hermoso testimonio que rinde homenaje a nuestro pasado y siembra la certeza de nuestro futuro.