Un poco de historia

Orígenes: De la tertulia íntima a la Institución (1940-1972)

La historia de la Casa de Jaén no nace con la firma de un documento, sino mucho antes, en la calidez de los hogares y las tertulias de amigos. Sus cimientos emocionales se remontan a la década de 1940, cuando la institución no tenía nombre ni sede, pero sí alma. El epicentro de aquellos primeros encuentros era el domicilio particular de D. Lorenzo Polaino, ilustre abogado y cronista oficial de Cazorla. En su salón, Polaino ejercía de anfitrión para un grupo de paisanos —entre los que destacaba el Teniente de Alcalde D. José Maza Salas—, convirtiendo cualquier excusa en un motivo para celebrar su «jaenerismo» en la capital hispalense.

El impulso decisivo

El salto de la tertulia a la oficialidad llegaría en 1967. Durante una visita de cortesía al Capitán General de la Región Militar Sur, el paisano D. Manuel Chamorro, este lanzó el reto: constituir formalmente una Entidad Social y Cultural. Para cimentar el proyecto, se recurrió a la base social más sólida del momento: los jiennenses vinculados a la Cofradía de la Virgen de la Cabeza, cuyo Hermano Mayor, D. José Sánchez Sabariego, abrazó la propuesta con entusiasmo organizando cenas periódicas que sirvieron de motor para la idea.

La «Casa» se terminó de gestar entre cafés en el emblemático Bar Giralda. Allí, un núcleo duro de quince amigos maduró el proyecto hasta que, en 1972, el sueño cristalizó legalmente bajo la primera presidencia de D. Joaquín Kayser García. Desde su primera sede en la calle Cerrajería nº 4 (esquina con Sierpes), la entidad inició un peregrinaje por la calle Alfonso XII y el Pasaje de Vila, hasta echar raíces definitivas en su actual ubicación de la calle Francos nº 6.

Inauguración de la sede en la calle Francos, 6

La Feria de Abril: Embajada, Cultura y Solidaridad

Si la calle Francos es el cerebro de la entidad, la caseta de feria es su corazón palpitante. La vocación feriante de los jiennenses fue tan fuerte que precedió a la propia legalización de la Casa, levantando ya en 1969 la primera caseta «JAÉN-SEVILLA» en el antiguo Prado de San Sebastián.

Tras el traslado a Los Remedios en 1973, la Junta Directiva demostró una gran visión de futuro logrando una parcela privilegiada que hoy es referente inamovible: calle Pascual Márquez, 75 a 79.

La caseta durante la feria de 2025

Un templo gastronómico y social

Con los años, la caseta se convirtió en un templo gastronómico en medio del Real. Famosa por introducir sabores de la tierra entre farolillos, se hizo célebre por platos como el característico choto frito, la pipirrana (que triunfaba junto a la tortilla) y las carnes de monte. Este ambiente único atraía a personalidades de la vida pública, como el juez Baltasar Garzón, quienes acudían asiduamente a disfrutar de la esencia de la feria con acento jiennense.

Una labor social gratuita y encomiable

Lo que verdaderamente distingue el alma de esta caseta es su profunda vocación solidaria. Bajo la impronta histórica de presidentes como Manuel Castilla, la entidad ha mantenido una labor social gratuita única en el Real.

Cada año, la caseta se transforma en hogar de acogida para los pueblos de Jaén. La institución organiza y costea el traslado de paisanos procedentes de instituciones, residencias y comunidades terapéuticas, facilitando que personas que por sus circunstancias particulares difícilmente podrían conocer la Feria, puedan vivirla plenamente. Vecinos de municipios como Alcalá la Real o la propia capital han sido recibidos con honores, disfrutando de transporte, paseos en coches de caballos y la mejor gastronomía de la caseta. Es la feria entendida como servicio público y abrazo fraternal.

Tradiciones vivas: El Día del Socio y la Cultura

Hoy, la vida en la caseta se articula en torno a grandes hitos de convivencia como la Cena del Pescaíto y el Día del Socio, una jornada de puertas adentro donde la directiva ofrece un vino español para estrechar lazos entre familias.

Día del socio 2025

Pero entre volantes y música, también hay espacio para el arte. Durante estos días cobra protagonismo el Concurso de Fotografía, una iniciativa que ha ganado un enorme prestigio gracias a la dedicación incansable de figuras como D. Ramón López o Antonio Carrillo que fue su fundador. Su labor ha sido clave para que la fotografía en la feria deje de ser una simple instantánea y se convierta en un vehículo de expresión artística para los socios.

La Revolución Tecnológica y la Modernización (Siglo XXI)

La entrada en el nuevo milenio trajo consigo la necesidad de adaptar la gestión de la entidad a los nuevos tiempos. Fue en esta etapa cuando se impulsó una profunda informatización de la Casa de Jaén, un proceso de modernización liderado por el Dr. Antonio Carrillo Izquierdo, en quien depositaron su plena confianza figuras clave como D. Manuel Castilla y D. Ángel Lorente.

Este salto digital transformó por completo el funcionamiento interno de la institución con medidas pioneras que perduran hasta hoy:

  • Gestión y Seguridad: Se implementó el Carné Electrónico de Socios y las Tarjetas de Feria Controladas, sistemas que mejoraron la seguridad y agilizaron el acceso tanto a la sede como a la caseta.
  • Eficiencia Administrativa: Se creó un Fichero de Socios Informatizado, simplificando el seguimiento de la membresía, y se implantaron las remesas bancarias para la gestión de cuotas.
  • Comunicación Global: Antonio Carrillo fue también el responsable de crear desde cero la Página Web de la Casa. Esta plataforma se convirtió en el principal canal de difusión, permitiendo a los socios acceder a un área privada con noticias exclusivas y atrayendo a nuevos miembros gracias a su alcance global.

Gracias a estas innovaciones y al liderazgo del equipo directivo, la Casa logró adaptarse con éxito a la era digital, asegurando su eficiencia y relevancia para las nuevas generaciones.

Hitos de Oro: Premios, Historia y Futuro

La trayectoria de la Casa ha culminado recientemente con su etapa más brillante, celebrando medio siglo de vida con el reconocimiento unánime de las instituciones y la sociedad.

El 50 Aniversario y la Medalla de Sevilla

Entre 2022 y 2023, la entidad conmemoró su 50 Aniversario fundacional. Una efeméride histórica que trajo consigo el abrazo definitivo de la capital hispalense: la concesión de la Medalla de la Ciudad de Sevilla. El Ayuntamiento otorgó su máxima distinción a la entidad en la categoría de «Fomento del Arte y la Cultura», agradeciendo oficialmente a los jiennenses su contribución a enriquecer el tejido social de la ciudad.

30 de mayo de 2024.- entrega de la medalla de Sevilla

Premio «Jaén, Paraíso Interior»: Embajadores de Excepción

Junto al reconocimiento sevillano, llegó el homenaje desde la tierra natal. En una gala inolvidable celebrada en el Castillo de Sabiote, la Casa de Jaén en Sevilla recibió el prestigioso Premio «Jaén, Paraíso Interior» 2023.

Este galardón, ampliamente celebrado por cabeceras como Diario JAÉN, reconoció a la Casa como «embajadora de excepción» de la provincia. Se premió el hecho de que sus socios nunca hayan olvidado sus raíces, poniéndolas en valor a través de infinidad de actividades en su tierra de acogida. Fue una noche mágica donde se confirmó que la Casa de Jaén es, sin duda, el puente más sólido entre las dos provincias.

3 de octubre de 2023.- entrega del premio Jaén Paraíso Interior

Honor a los Pioneros

Hoy, al mirar estos premios en nuestras vitrinas, rendimos el homenaje definitivo a los pioneros. A Lorenzo Polaino y sus tertulias; a Joaquín Kayser, el primer presidente; y a fundadores como Francisco Amor, José Sánchez, Fernando Rubiales y José Maza. Ellos, junto a la figura patriarcal de Manuel Castilla, no solo fundaron una asociación: construyeron la gran familia que hoy sigue siendo un trozo de Jaén en el corazón de Sevilla.

Inicios de la Casa de Jaén

En la feria de 2026 no estuvo la caseta de la Casa de Jaén en la feria

Para la Casa de Jaén, una institución con más de 50 años de historia en Sevilla y una de las pocas sedes regionales con caseta propia en el Real (ubicada tradicionalmente en la calle Pascual Marquez 75-79), este trámite era una mera formalidad anual. Sin embargo, un fallo humano encendió las alarmas. Por un descuido en la gestión interna, perdimos la caseta después de 52 años ininterrumpidos de presencia en el Real. El Ayuntamiento de Sevilla, que aplica de forma estricta y automatizada la exigente ordenanza de la Feria debido a la enorme lista de espera (con miles de solicitudes aguardando su turno), no hizo excepciones.

El futuro

Mirar al futuro desde el vacío que dejó el Real es, sin duda, adentrarse en un terreno incierto, un compás de espera que pondrá a prueba la paciencia de todos los socios. Sin embargo, si algo define a la Casa de Jaén en Sevilla no es el suelo que ocupa durante una semana al año, sino la hondura de sus raíces y la solera de una institución que ha sabido tejer la identidad giennense en el corazón de Sevilla durante más de medio siglo. Ese bagaje, cargado de historia, y orgullo compartido, es el mejor escudo contra el desánimo, pues el espíritu de una comunidad con tanta solera no se disuelve por un revés burocrático. Así que la Casa de Jaén continuará con su incesante actividad cultural y social desde ese cuartel general, impregnado de solera y tradición, que se mantendrá vivo como el punto de encuentro diario para todos los giennenses y simpatizantes que viven en Sevilla.

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